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¡ QUE GRANDE ERA MI PADRE !…

No se porque, lo cierto es que en estos días, al conmemorar su cumpleaños, he tenido un vivo recuerdo, de mi padre, tanto así que he sentido la necesidad de escribir algo que me permita expresar lo que mi corazón no ha sabido decir a lo largo de estos años, y que sin embargo Dios sabe, lo llevó muy dentro de mi.

¡Mi padre!,... el sólo evocar su nombre, hace que un sin número de recuerdos se agolpen en mi mente, y es que don Teo, como acostumbramos a llamarle con mucho afecto, sus hijos, fue un hombre grande, pienso que si en este momento estuviesen junto a mi, mis hermanos, coincidiríamos todos en afirmar que don Teo fue un hombre singular.

Su vida se caracterizo, por hacer el bien y hacer bien las cosas, desde el lugar y las posibilidades que la vida le dio.

Como padre, pienso que no pudo ser mejor, lo dio todo por sus hijos, a veces pienso que se fue consumiendo de amor, digo esto, porque tengo vivo el recuerdo de un padre atento, cariñoso, gentil, trabajador e inmensamente preocupado por su familia.

Fue un hombre de su hogar, dedicado tan sólo a mi madre, Carmen Rosa, su amiga y compañera de tantos años y a nosotros sus hijos. Que no hizo para darnos lo mejor que pudo darnos, tal vez no supo con palabras expresar su inmenso amor a su familia, pero no era necesario, sus acciones lo decían todo.

Vivió la vida con alegría, tenía un espíritu jocoso, muy jocoso, esta es la parte que más recordamos de él, sus ocurrencias y sus dichos tan sugestivos y divertidos, como por ejemplo, aquel que dice: "¿A dónde vas leñatifero? … a cortar los cóncavos del mundo".

Algo que me llena de orgullo, es la forma como sus amigos le recuerdan, donde voy y encuentro personas que compartieron con él, en todos ellos hay un bello recuerdo, que va acompañado de respeto y admiración.

Cuan importante es vivir la vida con transparencia, te da la posibilidad de ser tu mismo, siendo autentico y sobre todo te brinda la alegría de contar con personas que te aprecian y quieren de verdad, se que quienes como hijos han tenido la dicha de crecer junto a padres que te quieren, y se preocupan por ti, me entenderán.

Hoy, se que cada uno de mis hermanos, desde el lugar en que se encuentran, mantienen vivo el recuerdo de un padre bueno, que se esforzó por enseñarnos que la vida hay que enfrentarla con transparencia y docilidad, que hay que saber reír y vivir la vida siempre de cara a Dios, pues es lo más grande que tenemos. Particularmente esto quedó grabado en mi, tal vez don Teo, no tuvo la suerte de recibir una profunda formación doctrinal, pero vaya que tenía una profunda fe en Dios, y con su testimonio de vida la fue inculcando a sus hijos.

Lo que más siento, es que en su momento, quizás no supe decir a mi padre, cuanto le quise, cuan importante fue en mi vida, me atrevo a pensar que mi sentir es compartido por cada uno de mis hermanos. Ahora don Teo, ya no esta con nosotros, goza del amor de Dios, pero se que, él sigue pidiendo y cuidando de sus hijos desde el cielo.

Quiero concluir diciendo, que un padre, cuando ha sido bueno y cariñoso siempre es bien recordado por sus hijos, por eso es que, estoy seguro de que mis hermanos coincidirán conmigo en decir ¡Que grande y bueno fue nuestro padre!.

Posteado por Marco Alberca 11:16 p. m.  

1 Comment:

  1. Jorge Alberca said...
    Jo, Marco, nos hiciste llorar a Petty y a mi... Grandres palabras para un gran hombre como nuestro Padre..suscribo lo dicho... Gracias por lo que escribes...muy bello.

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